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Una historia

El actor que siguió trabajando después de muerto

En 1956 murió Bela Lugosi, el actor que había alcanzado fama mundial interpretando al conde Drácula.

Tenía 73 años y en sus últimos años había entablado amistad con un director de cine bastante particular llamado Ed Wood.

Wood tenía entusiasmo de sobra.

El talento cinematográfico era un asunto más discutible.

Años después sería considerado uno de los peores directores de la historia y algunas de sus películas, precisamente por ser extraordinariamente malas, terminarían convertidas en películas de culto.

En 1956 decidió realizar la que sería su obra más famosa:

Plan 9 from Outer Space.

La película cuenta la historia de unos extraterrestres que llegan a la Tierra y resucitan a los muertos para convertirlos en una especie de ejército de zombis.

El argumento ya prometía.

Pero Ed Wood tenía un problema.

Quería que su amigo Bela Lugosi apareciera en la película.

Y Bela Lugosi acababa de morir.

Para cualquier otro director aquello probablemente hubiera significado buscar otro actor.

Para Ed Wood no.

Wood conservaba unos minutos de película que había filmado anteriormente con Lugosi para otro proyecto que nunca había terminado.

Así que decidió utilizarlos.

De esa manera Bela Lugosi podía aparecer en la nueva película aun después de muerto.

Pero surgió otro pequeño inconveniente.

Las escenas que tenía filmadas no alcanzaban.

Necesitaba más.

Y ya no podía llamar a Bela.

Entonces Ed Wood encontró una solución digna de Ed Wood:

contrató como doble de Bela Lugosi al quiropráctico de su mujer.

Se llamaba Tom Mason.

Había solamente un problema con el reemplazante.

Era bastante más joven.

Era más alto.

Era más delgado.

Y, fundamentalmente,

no se parecía a Bela Lugosi.

Pero tampoco eso iba a detener a Ed Wood.

Le puso el traje del personaje y le indicó que caminara tapándose la cara con la capa.

Problema resuelto.

Así, en Plan 9 from Outer Space, algunas veces vemos al verdadero Bela Lugosi, filmado cuando todavía estaba vivo.

Y otras veces vemos a un quiropráctico bastante más alto caminando con una capa delante de la cara y haciendo de cuenta que es Bela Lugos, antes de los actores digitalizados .

La película terminó siendo considerada durante años una de las peores películas jamás realizadas.

Y precisamente por eso terminó convirtiéndose en una película de culto.

Quizás Ed Wood no consiguió hacer una buena película.

Pero consiguió algo bastante más difícil:

que setenta años después todavía estemos hablando de ella.