Una historia
La Suprema Pastora una leyenda muy bahiense
Hay platos que se comen en todas partes.
Y hay otros que uno cree que se comen en todas partes... hasta que viaja y descubre que no.
En Bahía Blanca basta decir “Suprema Pastora” para que casi cualquiera sepa de qué estamos hablando.
Una pechuga de pollo abierta, rellena con jamón y queso, enrollada, empanada y cocida hasta quedar dorada. Se sirve acompañada con papas y su característica salsa, emparentada con la salsa golf.
Es un clásico de los restaurantes bahienses.
Pero fuera de Bahía Blanca y su zona de influencia la cosa cambia. Uno puede pedir una milanesa napolitana, un bife a caballo o una tortilla española y seguramente lo entenderán.
Pida una Suprema Pastora y quizá tenga que empezar por explicar qué es.
Y ahí comienza la leyenda.
En diciembre de 1939, durante los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, el acorazado alemán Admiral Graf Spee combatió contra tres cruceros británicos en la Batalla del Río de la Plata.
Dañado, llegó al puerto de Montevideo y pocos días después su comandante decidió hundirlo frente a la costa.
Parte de sus tripulantes permaneció luego en la Argentina.
Y según una vieja historia que circula en Bahía Blanca, algunos de aquellos marinos alemanes terminaron llegando a nuestra ciudad.
La leyenda cuenta que uno de ellos comenzó a trabajar en la cocina de un restaurante bahiense y que de allí habría surgido un plato nuevo: la Suprema Pastora.
¿Es verdad?
Hasta ahora, nadie parece haber encontrado una receta original, un menú de aquellos años ni un documento que permita demostrarlo.
Pero la historia sobrevivió.
También sobrevivieron durante años en Bahía restaurantes con nombres bastante sugestivos, como Munich y Admiral Graf Spee.
Y la Suprema Pastora no sólo sobrevivió: terminó convirtiéndose en uno de esos platos que los bahienses sentimos como propios.
Así que quizás algún día aparezca el documento que confirme la historia.
O quizás no.
Mientras tanto tenemos dos posibilidades:
Creer en la leyenda o no, pero siempre disfrutar una Suprema Pastora.